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viernes, marzo 29, 2013

pascua

Durante estos días, en España estamos celebrando la Semana Santa, evocando la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, una de las conmemoraciones más importantes para la cristiandad, donde los fieles van a misa con ramos de olivo para su bendición, evocando así la entrada de Cristo en Jerusalén.


El Jueves Santo  se evoca la Última Cena de Jesús con sus 12 discípulos y la oración en el Huerto de los Olivos, justo antes de se ser ajusticiado por los soldados romanos.  El Viernes Santo se recuerda la Pasión y Muerte de Cristo en el Monte Gólgota. El domingo, con la Pascua de Resurrección, se festeja el paso de la muerte a la vida del Hijo de Dios.


Como se puede comprobar, la Pascua constituye el fundamento sobre el cual se asienta y gira toda la vida del cristianismo. 

Las tradiciones en esta fiesta han ido variando con el paso de los siglos hasta llegar a convertirse, para la gran mayoría de la gente, en una semana donde no se trabaja y se comen los famosos huevos de Pascua de chocolate. De hecho, el Domingo de Resurrección es uno de los dos días del año en el que se consume más chocolate ( en determinadas Comunidades Autónomas el chocolate lo ofrecen los padrinos a sus ahijados en forma de monas de Pascua, bollos de chocolate, o pegaratas, a cambio de las palmas bendecidas en Domingo de Ramos ). 


Durante mucho tiempo, estuvo prohibido comer en Cuaresma; no solo carne, sino también huevos. Por eso, el día de Pascua, la gente corría a bendecir grandes cantidades de ellos, para comerlos en familia y distribuirlos como regalo, a vecinos y amigos. 



  En la época medieval, durante la Pascua, era común que los censos feudales se pagaran con huevos, y se estipulaba que el día de pago fuese el domingo de Pascua.
Como el ayuno era obligatorio se adopta la costumbre de cocer huevos y almacenarlos, hasta que durante el reinado del rey Luis XIV, se introdujo la idea de pintarlos, para después venderlos.

Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento.

En Egipto, el huevo adquirió importancia dentro de la mitología cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio.

En Grecia, el simbolismo del huevo se asemeja al mito de la Caja de Pandora, creían que el dios Osiris y su hermano, Tifón, en sus luchas contínuas, habían metido todos los bienes y males del mundo en un huevo. Al romperse el mismo, todos los males se distribuirían por el planeta.


También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

En la India y en países semitas de la región oriental, el huevo ha representado el germen primitivo, escondido en el agua.
También en Persia, Grecia y Roma, era muy común pintar huevos y comerlos en las fiestas, en honor a la primavera.
Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato, y poco a poco los cristianos comenzaron a obsequiarse huevos durante la el período de Pascua con regalos, hasta que a principios del siglo XIX, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate con pequeños regalos en su interior, hasta que empezaron a pintarse a mano con colores estridentes para representar la luz del sol.
Para conmemorar estas fechas, hemos realizado un pequeño "collage"con una llamativa tela decorada con huevos de Pascua, aplicados a puntada escondida, utilizando  hilo de oro y madejas de hilo de preciosos colores, sobre tela de lino Belfast, 100% algodón, de la casa Zweigart, en color marfil, acompañados de un pollito saliendo de su cascarón, bordado con hilo DMC.
 Los huevos pertenecen a una tela norteamericana de la colección "Spring Medley Eggs Baby Blue" de la casa Studio 8.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado y por fin alguien me ha explicado de dónde viene esa tradición de los huevos.
    Gracias,
    Elsa

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  2. soy de los estados unidos. aqui tenemos la tradición de huevos también. algo mas hacemos es traemos palmas a la iglesia. este es un poco como trayendo ramas de olivo.

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